24.10.07

PALABRAS VIEJAS

"El cuerpo como ecuación irresoluble".

Limpio,
no existe algo limpio.
Todo se mancha,
todo se roza y se contagia.
Yo me creía limpia,
pero estoy tan manchada,
marcada, impura.

Yo no soy mía.
No tengo barreras en mis extremos
que me retengan de los demás cuerpos
ni me resguardo en una caja
o detrás del espejo.

Yo prefiero tu cuerpo,
es una estructura más fácil de analizar que mi sucio corazón,
más fácil de penetrar y despojarse.
Al mismo tiempo
es posiblemente irritable cualquier corazón
y destructivo.
Dócil, sumiso, maleable... pero salvaje.

23.10.07

REENCUENTROS

Haga esto: junte mucha gente (a la) que le interesó/interesa. Mézclela bien y dispérsela por un ambiente relativamente extenso. Vaya circulando por los puntos donde se encuentra y reconózcala. Adapte sus tonos de voz, comentarios y reacciones, al código compartido entre usted y su compañía. Así se hará más amena y entendible la conversación del encuentro. Luego de haber recorrido todo el lugar e interactuado con aquella determinada gente, deténgase en un espacio cualquiera disimuladamente y quédese ahí. De esta manera verá que a los pocos minutos el contingente se acercará sin importar cuánta distancia separe. A partir de entonces, usted pasará a conformar el agujero de un embudo y nunca más podrá emparejarse con un colador.

14.10.07

SEREMOS TRES

de vez en cuando uno quiere irse a dormir con la cama tibia,
abrazar otra cosa que no sea la almohada,
soñar con superficies más blandas y menos conocidas;
pero por sobre todo
saber con seguridad que al despertar
el espacio va a seguir ocupado,
así de tibio, irreconocible y querido
aún fuera de la cama.

9.10.07

PATRONES

Ojos del mismo color

Historias sin cerrar o abruptamente terminadas

Mucha poesía

Muchos besos y poco mi amor

Fotos y álbum viejo

Fechas

Nombres

Calles

Ceniceros llenos

Bocas de humo y ceniza que quisieron ser fuego

6.10.07

DOS VECES NADA

Comprendí entonces que ese marco de independencia, esa bolsa de oportunidades no me aseguraba ningún tipo de libertad, sino que al contrario me condenaba a vivir en un mundo únicamente compartido con mi sombra, a yacer en la inmensa soledad irremediable: yo.
Quise imaginar próximos años, el futuro cercano, pero mi corta vista no hizo más que inventar y desinventar un personaje irreconocible; y me lo apropié, le puse mi nombre. Quien nada es de por sí, enajenado del otro es doblemente nada y eso soy.

Caen las palabras y dejan un pozo gigante en el piso, en el cielo y en mi voz. No sé si me falta el alma o la respiración, pero lo que sí sé es que el hueco del piso no es el único vacío que hay y me pesa. Como siempre está ese gran fantasma, la ausencia, la muerte, la falta, el silencio, la inacción... todo eso que no pudo ser.

Ese lado oscuro y polvoriento debajo de la cama.