3.9.09

ALGO MÁS

Abro una puerta, una boca, despliego una sábana, me entierro en la piel, le doy una vuelta al mundo y vuelvo al principio. Hoy puedo escribir una historia en su cuerpo y no me contengo las ganas, quiero pasar las hojas de ese libro hasta el final.

En estos cuerpos hay vida, lo sé, puedo sentirlo... está latiendo. Hay algo que pellizca en el alma y me dice que no estamos solos, que somos más que dos estructuras yuxtapuestas. Y quiero creer, sinceramente, que hay algo más. Que podemos más que esta carne, que somos más que dos animales cruzados por casualidad.
Pero la piel me duele, esta piel me pesa, el amor se me desangra, se me escurre de las manos y al mismo tiempo se contiene como un artilugio hermético en mi propio cuerpo. Eso es algo que no puedo compartir; me duele no poder hacerlo.

Pasa el día, ya es mañana. Pueden cambiar las cosas, puedo cambiarlas. Quiero creer, sinceramente. Pero la noche se lleva una boca y deja un abrelatas a cambio. La misma tierra disuelve lo que siembra.
No quiero más aparatos, no quiero un animal que se esfuerza por retorcer las superficies hasta dejarles un hueco por donde escapar. No quiero darle de comer mi cuerpo. Quiero un beso sincero con gusto a libertad, que me arrebate el amor y me guarde, así como yo a él, y me lleve. Lejos.

27.8.09

un círculo es un cero.
yo soy menos,
menos que el cero.
para todo resto,
no quepo ahí,
rompo todo.
no sé qué estoy diciendo,
pero sólo sé que soy un menos
y un nunca te voy a querer.
qué animalitos que somos a veces...

19.8.09

EL CAMINO DE LA SANGRE

-Todavía hay cosas que me siguen doliendo, ¿vos podés creer?
-Es que tenés corazón... tenés corazón.
-A veces preferiría que no y fantaseo con la idea de vomitarlo, envolverlo de regalo, mandarlo a mudarse de mi cuerpo.
-Lo vas a extrañar vas a ver, porque el corazón es algo que nunca se va. Siempre queda algo, siempre queda algo.
-No quiero vivir de ese algo que quede, no quiero restos.
-Sólo la muerte no deja restos. Y vos tampoco querés eso.
-Querría, pero si pudiera volver después. Si me arrepiento.
-Creeme que no.
-Entonces, ¿qué me queda de esta vida? Estar orgullosa de que tengo tibia la sangre. ¿Eso? De que puedo esparcirla en las cosas que vivo, que soy todo lo que toco, digo y hago. Me pierdo entre las cosas y me encuentro en ellas. Orgullosa de que no soy mía. No soy una sola; soy todos. Soy esta sangre que revuelvo, que limpio del piso, que busco atrapar en un respiro.
-Sos esta sangre que estás chorreando por todo el cuerpo y fuera de él. Nunca pierdas la capacidad de perderla por las cosas que amás.
-Nunca.

(...)
- Hay que seguir la inclinación: han hecho bien en huir.
- Se estaban engañando uno a otro y al fin la sangre pudo más.
- ¡La sangre!
- Hay que seguir el camino de la sangre.
- Pero la sangre que ve la luz se la bebe la tierra.
- ¿Y qué? Vale más ser muerto desangrado que vivo con ella podrida.
F. García Lorca, "Bodas de sangre"

DICEN QUE NO MATA...

lo que quedó
es vivir como espía
una vida que no es mía.
besarte la sombra
el reflejo en el agua
las letras viejas.
lo que quedó
lo que quedó
lo que quedó
me quedé
en el tiempo
en la vida
en un rincón infinito
en un espejo quebrado.
no quiero hablar nunca más de espejos.
quiero romperlos enteros
y hacer un hermoso collage
con todos sus restos.
me fui quedando
ahí a oscuras
aprendiendo a dibujarle a las cosas
los colores y sus formas.
me fui quedando...
en silencio
de tanta voz afónica
de tanto monólogo,
de tanta palabra fría.
me fui quedando
llena de huecos
que me arden.
y no paran de quemarme
de arrasar la piel que tengo.
me fui quedando
llena de vacío.
me fui quedando
y no pude volver más
a hoy.

9.8.09

DOS DÍAS EN LA VIDA

Llevo 32 horas sin dormir y contando... Estoy destruidísima y aún así las ideas me llegan más claras y frescas de lo que lúcida y despierta podría lograr. Lo que pasa es que siempre hay que tocar fondo para saber realmente cuánto hay de profundo, porque la imagen se devora las distancias.
Digo una palabra y sin importarme el resto, la repito una y otra vez. Digo "mundo" con todo lo que implica y no me hace falta desmembrarlo para darme cuenta de su inmensidad. No necesito invertirlo, dividirlo, deformarlo, atarlo a un molde, atraparlo en mis manos. Nada. Hoy me basta con sólo vivirlo para escribir la más increíble de las historias. Luego será cuestión de llevarlo al papel y su memoria. Al papel y su siempre espacio en blanco que encuentra lugar en el cuerpo, en la vida. Pero por sobre todo, no olvidar que corre sangre sobre esta tinta, que hay voz más que palabra, que hay contexto y no meros fragmentos. Que detrás, encima y ante todo, hay una persona que escribe, que dice... Que busca llegar a algún lugar y dejar de vagar en los pasillos y sus puntos suspensivos. Que busca, desea y necesita llegar a vos y que entablemos una conversación.