25.2.09

a Eliana

La agenda, el despertador y hasta mi propia piel me dicen que es tiempo de hacer una limpieza. De levantar sábanas, barrer el polvo y dejar de esconderlo en las esquinas. Que borro esto, que tiro aquello, que guardo y meto lo otro cada vez más arriba y lejos de la mesita de luz. ¿Qué dejo y qué llevo conmigo? Lo esencial. Pufff, tremenda palabrita, complicada palabrita. Si es lo esencial puedo dejar muchísimas cosas en el olvido, y digo muchísimas. Creo que una vida entera casi, así estaría empezando una nueva.
Y si me dan para elegir;
pensé dos horas esa frase... si tengo que elegir, cosa que estoy haciendo indefectiblemente, me hago responsable de tener la sonrisa un poco corrida de lugar, de llevarla por la calle no sólo torcida sino por la mitad. Y si elijo, definitivamente me desheredo de mi cuerpo, me doy un par de patadas y me echo a la calle. No soy digna de seguir acá adentro, de ninguno de estos latidos, ni de poder apreciar una sola caricia. Yo misma me pongo en penitencia y me castigo hasta no haber hecho bien la tarea.

Hoy te toca vivir, persona que mueve este cuerpo, y eso es muy distinto a atrapar el aire. Hasta no haber aprendido no vas a poder salir; y eso no lo voy a elegir yo, del momento que ningun yo se elige a sí mismo. No va a suceder porque yo lo ordene, tu cuerpo mismo lo dicta automáticamente.

11.2.09

SILENCIADOR

el silencio hace eco la voz
y no hay nada más temible
que un cuerpo callado,
un cadáver viviente
una voz errante
que no sabe hacer
mas que volver a sí misma
nombrar todas las cosas
creyéndose conocedora.

no hay peor que negarse a uno mismo
ponerse de espaldas al espejo
para que este se nos escape de la imagen
y sólo nos refleje un eco

escaparse de las bocas
perforarse los tímpanos
irse sin decir a dónde
y si es que se va a volver

no quiero más
un calendario con fechas tristes
quiero hacer de mis días
una eterna canción
y poder conjugar un par de tonos
dejar de llorar mi desafinación

quizás tu voz
sea el silenciador
más hostil
que haya conocido
...y un día dije basta.

30.12.08

OJOS DE VIDRIO

no decirle a nadie una lágrima
no contarles cuanto pesa
cómo va cayendo y se incrusta en la boca
cómo va tiñendo todo de sabor agua salada

mostrarse implacable
no decir que duele algo
ni sentirse vulnerable

no pedir pañuelo
ni dejar correr el agua
vivir con la cara seca
y dos ojos como paraguas

PASAJE DE IDA

irme lejos y jamás regresar
olvidar de donde vengo
de donde soy.
las raíces
no hacen más
que molestar.
irme lejos
y librarme de esta tierra
que subida
hasta el inicio de mis piernas
sólo busca tentarme
y que retorne a ella.

irme para no volver
dejar de ir hacia atrás
no revolver el pasado
que hoy por hoy
sólo me hace recordar
cuán muerto se puede estar.

irme
que dejé de buscarte
sabiendo
que no te voy a encontrar.

aprendí a no hablar demás
aprendí a comerme las palabras
las caricias, los besos,
el amor...
y así, poder alimentarme un poco yo,
no morirme del hambre este
que retumba en todos los huesos.
aprendí
que es más efectivo
devolver los puños
las manos frías
que intentar enseñarle
a quien no busca más que un cuerpo
vacío, totalmente hueco;
para vaciarlo más
mientras lo manosea.

8.12.08

PLATO PRINCIPAL

Me despojo de mí,
me tapo entre vos,
me arropo en tus pies,
te beso la espalda
y retomo un camino
sin final, sin vuelta,
buscando poder regresar,
en otra piel que no es la mía,
queriendo ciertamente
que lo sea.

Volver al hogar
con las valijas llenas
de cualquier otra cosa
que no sea ropa sucia.
Repleta de frascos
y perfumes embotellados
que me recuerden
aromas vividos.
Y la vida sea
un seguir respirando
no sólo por inercia.

Recordar
al tocarme los labios
las letras faltantes
de los silencios entrecortados.
Que es rojo el amor
y la muerte también.
Que es carne
liberada al ser.